Future of Work3 Claves que el COVID-19 nos Enseñó en los Negocios

Hemos vivido momentos difíciles, pero también, esta situación ha iluminado cuestiones que necesitaban mejorar. La pandemia de COVID-19 nos obligó a abandonar antiguos hábitos y a establecer nuevos. Y tal vez, sólo tal vez, todo esto traiga cambios permanente y significativos. Es difícil predecir lo que sucederá cuando esto termine, pero tenemos la esperanza de que las empresas harán cambios sostenibles que les permitan ser permanentemente tan positivas y empáticas con sus trabajadores como lo...
Stefanie Stanislawski1 año ago51911 min

Hemos vivido momentos difíciles, pero también, esta situación ha iluminado cuestiones que necesitaban mejorar. La pandemia de COVID-19 nos obligó a abandonar antiguos hábitos y a establecer nuevos. Y tal vez, sólo tal vez, todo esto traiga cambios permanente y significativos.

Es difícil predecir lo que sucederá cuando esto termine, pero tenemos la esperanza de que las empresas harán cambios sostenibles que les permitan ser permanentemente tan positivas y empáticas con sus trabajadores como lo fueron durante la pandemia.

Si todos utilizamos las lecciones que aprendimos de los desastres de este año, las empresas deberían avanzar hacia un cambio positivo para hacer de la oficina, un lugar mejor.  

 

 

CONFIANZA

La confianza entre los empleadores y sus trabajadores siempre ha sido crítica para la moral, la eficiencia y el trabajo en equipo. Este año ha puesto esa fe a prueba. Por ejemplo, cuando COVID nos obligó al trabajo a distancia, muchas empresas invirtieron en software para monitorizar a sus empleados y otras herramientas de control – que chocaron con décadas de estudios que demostraban que el seguimiento de cerca era una señal de desconfianza hacia los trabajadores y promovía deslealtades. Sin embargo, el enfoque opuesto es más eficaz: confíe en los empleados y ellos respetarán esa confianza – y hay pruebas que demuestran que durante la pandemia los empleados fueron más eficientes. 

Esperamos que cuando la pandemia haya llegado a su fin, los empleados seguirán pidiendo la flexibilidad de horarios y de lugares de trabajo. Las empresas que decidan seguir ofreciendo estas ventajas y confiando en sus empleados verán los beneficios, como una mayor participación de los empleados, aumento en su creatividad y en rentabilidad.

 

EMPATÍA

Esta recesión pasó factura a las mentes y sentimientos de los trabajadores, con una pandemia mundial, una tasa de desempleo sin precedentes, frecuentes manifestaciones y la economía mundial todavía vacilante. La cantidad de personas que mostraron síntomas de depresión aumentó significativamente en todo el mundo. Afortunadamente, tras la pandemia, muchas empresas han reconocido estos retos y están mejorando sus beneficios en torno a la salud mental.

Es más, los trabajadores están más conectados. Todos tenemos problemas comunes y creemos firmemente que estamos siendo más comprensivos que antes. Dado que nuestras vidas en el trabajo y en casa están actualmente mezcladas, ahora sabemos más sobre los demás y sobre nuestras relaciones y familias. Si el ladrido del perro de un compañero de trabajo o el grito de un niño interrumpe una videoconferencia, nos reímos de ello como otro efecto secundario de nuestro nuevo estándar. 

Los empleados se están comportando con más humanidad – pero ¿continuará esta norma cuando las oficinas vuelvan a abrir?

Preservar esta tradición de empatía en la “era post-pandémica” tiene ventajas. La empatía puede mejorar el compromiso de los empleados, el activismo e incluso el rendimiento laboral. Sin embargo, es necesario empezar desde arriba: los directivos deben tomar la iniciativa para difundir la empatía en toda la empresa. Tenemos que ejercer conscientemente un liderazgo empático y tener en cuenta los pensamientos y opiniones de los demás antes de actuar. Esto fortalece las relaciones entre gerentes y el empleado, fomenta la lealtad y también puede enseñar a los trabajadores a trabajar con compasión. 

 

 

APRENDIZAJE CONTINUO

El cambio continuo exige un aprendizaje continuo. Es cierto para las personas, las empresas e incluso los países. Sin él, perdemos el contacto con lo que está pasando, por qué es importante y cómo superar los nuevos desafíos a medida que se presentan.

Irónicamente, durante COVID-19, los empleados demostraron un gran interés en utilizar este tiempo como una oportunidad para el desarrollo y el crecimiento personal. Mantener este hábito debería ser crucial. A medida que se amplían las brechas de habilidades en las industrias, es necesario que se realicen esfuerzos para volver a capacitar a los empleados. Las empresas tendrán que seguir proporcionando oportunidades de aprendizaje sencillas y significativas que puedan incorporarse a los flujos de trabajo diarios de los empleados.

Las investigaciones demuestran que los programas de aprendizaje por sí solos no son suficientes – deben venir acompañados de mejoras estructurales como por ejemplo,  apreciar el desarrollo, la creatividad y la proactividad, por encima de datos duros como las ventas. 

 

La fuerza de trabajo global tiene ahora la oportunidad de ser más confiable, empática e igualitaria. Pero eso va a requerir un esfuerzo. Los líderes de las empresas y los trabajadores deben dedicarse a mejorar de manera individual, para que pueda mejorar todo el ambiente. 

 

 

Stefanie Stanislawski

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